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El miércoles
9 de junio, la Academia evocó a su Académico
numerario don Edmundo Rivero (1911-1986), que
entre 1978 y el día de su muerte honró
el sillón "Carlos Gardel".
Tras una cálida alocución del académico
Oliveri, hablaron el presidente, José Gobello
y el académico decano Luis Alposta. Finalmente
el señor Edmundo Muni Rivero, acompañado
por el guitarrista Bartolomé Palermo, interpretó
algunas composiciones del repertorio de su padre
y además estrenó el tango El Cantor
con música propia y versos de Enrique Bugatti,
que dicen:
Siempre fueron tus manos
un regazo
para los puntos fieles del boliche,
también para la viola que a destajo
sin chistar puso música a tu espiche.
Una vez entre copas y chamuyos
Pichuco te ofrendó su bandoleón
y fue tu voz total como un arruyo
para ese fueye triste y querendón.
Creció tu tango grave
en la ciudad
de la humedad nostalgia y amistad
y fuiste en la milonga el trovador
que entró de puro guapo en el salón.
Quizá para empardar aquella hazaña,
sentada en la rodilla, la guitarra
dando chanta al espiro por placer
andás haciendo yunta con Gardel.
Discepolín, Homero
y Celedonio
te legaron la fama de sus rimas
porque fue tu garganta el universo
que acunó tanto drama que lastima.
Con tu pinta de gaucho aporteñado
copaste Tibidago y Marabú
y fiel a Puente Alsina y
tu pasado
nunca dejaste de cantarle al sur.
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