| |
Por Roberto Selles
En mi crónica y brava mishiadura
más de una vez se me cruzó su mano,
pa' deschavar, un poco a contramano,
que, aunque la oculta, es cierta su ternura.
Le bato más, Gobello, si me apura:
no le va grande la parola hermano.
Su cuore, a más, como su lope cano,
no manya, ciertamente, de negrura.
No sé cuánto le debo. Ni una esteca
-eso es seguro-, si en la repartija
de su noma fraterna ligué, en fija,
siempre la cara cuando todo es ceca.
De otro modo lo digo todavía:
usté es la cuarta pa'l que está
en la vía.
|